prueba

El presidente de la FIL y mis tenis

Compartir:
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Este NO es un post de finanzas personales. Así que si quieren dar la vuelta y regresar mañana, están excusados.

El viernes -5 de diciembre- me levanté toda torcida (cortesía de la cama extra dura del hotel) y decidí que me vería regia con unos jeans, camisa negra de cuello alto, mis tenis beige clarito y un suéter blanco.
En la mañana fue la presentación del libro de mi esposo, anduvimos en conferencias, de un lado para el otro sin mucho descanso.
En la inauguración de la exposición de José Palomo, que ya fue a las 8:30 de la noche, andaba yo llorando por los rincones (que no había muchos) por sentarme un momento. Me senté en la calle, en el baño y hasta en mi imaginación (como cuando platicábamos amablemente con el caricaturista que es un encanto de persona). Y recordé porque dejé de ir a exposiciones: ni una pi$@e silla y 2 horas  haciendo como que tus pies y piernas no son afectados por la gravedad.
A las 10:30 pasaron por nosotros para llevarnos a la casa del presidente de la FIL. Mi agradecimiento por poderme sentar no cabía en tamaño camionetón.
Estaba un poco preocupada porque con tanto ir y venir no pude maquillarme, pero asumí que yendo con de grupo de moneros me vería muy ad-hoc.

Entramos a una casa muy bonita en una zona (se ve) exclusiva de Guadalajara y cuál fue mi sorpresa, que lo primero que me encuentro son 3 mujeres SUPER arregladas, de tacón altísimo, maquilladas y peinadas de salón a lado de ¡Jorge Vergara! (dueño de Omnilife y las Chivas Rayadas de GDL). Y ¿qué fue lo primero que pensé?? ¡Mis tenis! mis tenis ya sucios de tanto ajetreo; ¿pero a quién se le ocurre llevar tenis claros de tela for crying out loud?? Pensé alarmada.  ¡OMG! ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Facha fuera de lugar, facha fuera de lugar!
Corriendo me fui al baño a hacer lo único que ya en ese momento se podía hacer (que no era mucho): pintarme los labios.
Palomo vio mi cara de angustia y me preguntó. No pude evitar confesarle que me atormentaban mis tenis. De manera dulce se solidarizó conmigo mostrándome sus zapatos ¡sin calcetines! “confieso que me compro los calcetines en el mismo lugar donde compro las pijamas”, me dijo sonriente.

Acto seguido nos fuimos a sentar en el lugar más lejos posible del barullo pero con los asientos más cómodos. Fue un alivio sentarme y no tener a ninguna de esas mujeres emperifolladas cerca de mí.
Con el tiempo me sentí más relajada y mientras platicaba amenamente con uno de los organizadores del evento, de pronto, bajé la mirada y veo las mangas de mi suéter blanco ¡alarma de facha! ¡Alarma de facha! las mangas estaban negras renegridas de mugre. ¿A quién se le ocurre usar un suéter blanco todo el día para llevar a una fiesta de esa envergadura??
Corriendo volví al baño (bueno corriendo es un eufemismo porque estaba tan cansada que apenas podía caminar) y me quité la porquería esa para quedarme solo con mi camisa negra y mi abrigo que hasta eso no estaba de mal ver. Ufff! no podía dejar de pensar en el hecho de haber estado platicando como 20 minutos con el organizador del encuentro de Internacional de Historieta con las mangas del suéter de un niño de primaria.
Pero lo peor, ya había pasado. Ahora la tarea era pasar la noche sin que el presidente de la FIL me viera y todo solucionado.

Mi esposo y los moneros si hablaron con el Sr. Padilla pero no tuvieron que pasar la pena de presentar a una mujer con ojeras, cansada,  tenis sucios y cara de “la cama no me deja dormir, muchas gracias”

Aprendí mucho de esta experiencia. ¿Serían tan amables de anotar en los comentarios las lecciones? Todavía no me repongo.

26 comentarios en «El presidente de la FIL y mis tenis»

  1. No siempre tenis y jeans son la mejor opción…
    Tu experiencia me recordó una súper traumática que me pasó:
    Hace unos años tuve una cita con un señor suizo muy formal en una elegante casona en la colonia Roma. Me vestí de traje y toda la cosa, y como tenía prisa, me puse los únicos calcetines de vestir que encontré… aunque tenían hoyos en el talón y en algunos dedos. Pero bueno, pensé, total nadie los ve debajo de los zapatos. Así que me lancé a mi cita y ¡oh, sorpresa! resulta que el tipo estaba ¡estrenando alfombra! y me hizo quitar los zapatos para no mancharla.
    Pasé tremenda vergüenza al exponer mis calcetines balaceados en la nívea alfombra super-elegantísima-carísima, y la cara de fuchi que hizo el fulano me convenció de que mi reputación había quedado, literalmente, por los suelos…
    Así que he ido aprendiendo a cuidar estos detallitos: nunca sabes si al final de un día ajetreado estarás cenando con el presidente de una empresa o el embajador de Pocajú, y más vale prevenir y no andar de fachas, sobre todo en ámbitos profesionales. Tengo un saco en el estudio, por si las moscas, así como un rastrillo, gel para el pelo y “polish” para zapatos en el cajón del escritorio y en la guantera del coche, para cualquier emergencia.
    La verdad es que rara vez uso traje y corbata, –el medio del Diseño y la Ilustración no es el más formal que digamos– pero en ciertas ocasiones más vale pasarse de formal que pasarse de fachoso.
    ¡Y sospecho que entre las mujeres las cosas pueden ponerse aún más críticas!
    Qué bueno que compartiste la experiencia, me hizo reír mucho.
    Saludos, G.

    Responder
  2. Me ha pasado algunas veces, pero creo que tenías la excusa perfecta de decir que venias de la presentación y que uno no puede andar con tanto ajetreo muy bien vestido, en especial si se pretende que las mujeres anden con tacones.
    Creo que lo que se puede aprender es, como recomienda Gabriel, siempre que se pueda tener un par de zapatos o algo más formal a la mano por si se llega a necesitar que nos demos una «manita de gato». De igual manera, es difícil tener siempre el atuendo correcto para cada ocasión.

    Responder
  3. Yo siempre me he preguntado cómo le hacen unas mujeres para estar súper arregladas, peinadas, planchadas y perfumadas a horas inverosímiles. Lo único que puedo concluir es que o no hacen absolutamente nada en su vida, o tienen un muy cómodo trabajo de escritorio, carro y chofer, o nacieron con ese «don» para verse perfectas a todo momento y en toda ocasión. Yo nací sin él :P. Me conformo con verme pulcra y eso, pero no me sale, nomás no me sale.
    .-= El blog más reciente de Zepzilia ..La Biblioteca que no es de Babel =-.

    Responder
  4. El consejo, evitar los colores claros cuando no estés a 15 minutos de tu casa (cuarto de hotel) para ir corriendo a cambiarte. Hay personas que cuando usamos camisa blanca tenemos un magneto por las manchas de mole, tomate, vino tinto y similares.

    Responder
  5. Tiendo a no preocuparme por esas cosas, pero creo que tampoco me ha pasado algo muy grave como para sentirme mal. Lo que sí creo es que si ya estás ahí, en esa incómoda situación, lo mejor es respirar profundo, dejar pasar la angustia y disfrutarlo, porque si ya te ves (o crees que te ves) cansada y en facha, la cara de angustia no mejora tu aspecto, quizá hasta hace que se note más.
    .-= El blog más reciente de Gabriela ..¿Rito es como un hijo? =-.

    Responder
  6. Hola:

    Yo siempre visto de uniforme, es ropa de trabajo. No es un traje (soy ingeniero) pero sirve para salvar las apariencias aun en reuniones.

    En mi caso, botas de minero, mezclilla y camisa polo o camisa de manga larga (generalmente de mezclilla) es correcto aun cuando tengas enfrente a Luege Tamargo porque se entiende que antes o despues de la reunion, visitare o visite un laboratorio, un rio, un drenaje o algun otro lugar medio inospito. Aun cuando la ropa este manchada, en mi trabajo es correcto porque somos operativos.

    En alguna ocacion, estando trabajando con agua hasta la rodilla me hablaron para asistir a una reunion en 15 minutos en CONAGUA. Sali del drenaje, me quite las botas de plastico en la camioneta y llegue oliendo a rayos. Se acepta porque es parte del trabajo, lo que no se acepta es trabajar sin uniforme.

    Segun yo, si en tu trabajo no tienes la obligacion de vestir de determinada forma, no hay problema siempre y cuando tu actitud deje bien claro que el habito no hace al monje. En otras palabras, la ropa es un medio no un fin, y cualquier medio puede ser sustituido para obtener los fines. Es mejor vestir de tenis y dejar claro que no pasa nada por eso que sentir pena por tu atuendo. Pero este soy yo y mi muy particular medio de trabajo.

    Hasta donde entiendo la reunion no era sobre tu trabajo, asi que no creo que sea correcta tanta preocupación. Pero insisto, este yo yo y mis prejuicios.

    Saludos

    Responder
  7. Jajajaja…disculpa que ria de buena gana, no quiero evitarlo, este post ha sido divertido y refrescante entre tanta lectura sobre finanzas…
    Respecto a las lecciones, creo que no hay que tomarse tan en serio la situación, tienes TODO el derecho a estar en fachas y sentirte fuera de lugar…pero, vamos…tu sabes que eres inteligente, simpática y el Sr. Padilla hubiera notado ambas cosas (además de tu cansancio) . Jajajajja, tómalo ligero…bueno, es mi opinión.

    Responder
  8. Pues es que con todo el día corriendo por todos lados y en la FIL es imposible llegar PER FEC TA a la noche, es obvio que tenías que vestir algo cómodo, si así terminaste mega-cansada, así que no pasa nada =D
    las doñas mega-arregladas tuvieron sus horas para el ojalateado y pintura, tu anduviste en joda todo el día ;)
    (en lo personal yo estoy negada para verme perfecta eh XD asi que como zepszilia, con verme pulcra me conformo jejeje)
    .-= El blog más reciente de SandyGallia ..La Nueva Gramática de la Lengua Española =-.

    Responder
  9. Sooooooooooooooo!

    Estoy llorando de risa! Discúlpame por favor, pero puedo imaginar la escena perfectamente. Sé que lo cuentas gracioso, pero debió haber sido sumamente incómodo porque en general no es divertido resaltar por desentono, ¿cierto?

    En mi experiencia, encuentro como común denominador que hay ciudades donde las mujeres se arreglan más que en el DF y Guadalajara es, definitivamente, una de las más notorias y creo que les llama la atención cuando van al Distrito que las mujeres sean más casuales en general… Cuestión de costumbres, sin duda.

    Mi lección a resaltar? Si puedes llevar una mochilita con ropa -al menos un par de zapatos más formales, una blusa limpia y un collar lindo- y maquillaje a tu siguiente expo, te sentirás mucho más tranquila. Y, por el amor de Dios, tómate los descansos que puedas porque pobres pies! Ahí sí, para que veas, no me conflictúa sentarme en el piso, y menos si traigo jeans. Y la otra es que calcules que, si tienes un compromiso posterior, necesitas salir una hora antes de la que tenías programada para correr al hotel a echarte perfumito y la minimanita de gato.

    Mejor suerte para el siguiente evento social!! (sí, sigo riendo)

    Un beso!
    Guapologa
    .-= El blog más reciente de Simone ..Trendómetro: Indian It-girls =-.

    Responder
  10. Ay pobre de ti SO! Es que esas sí son angustias, por muy «nice» que le parezcas a otros.
    Mi gran trauma durante años fue ese. El no andar correctamente presentable cuando andaba en convenciones, o en la oficina. Con el tiempo aprendi que mejor traia cargando mi cosmetiquera en la bolsa «sin importar qué» y asi tener algo con que medio darme una garra de elefante antes de salir sin gota de maquillaje. A la fecha, no puedo salir a la calle a gusto si minimo no me he pintado los labios, enchinado pestañas y colocado base.
    Alguna anécdota en fachas? Si como no. hasta la mendiga foto está online. Al termino de una CONQUE, la última creo que fue, se le ocurre la novedad a Phil Yeh de ir pasando stand por stand a tomarse fotos con los cuates. Yo estaba levantando el changarro y te imaginaras – más de las 7pm, toda brillosa del rostro por estar cargando y acomodando revistas para su embarque de regreso a la bodega, sucias las manos, el maquillaje ba-bai hacia horas, y mi pelo una desgracia.
    Llega Phil y «Sonríe a la camara» y JUSTO esa foto es la que tiene en su site en ideaship.com https://ideaship.com/CAA/famous/famous.html
    .-= El blog más reciente de Gabycat ..Major art dumpage soon. =-.

    Responder
  11. jajajaja…. parece que es una de esas veces que te sientes taaan apenada que aunque ya paso y lo recuerdas en la comodidad de tu casa, vuelves a sentir tanta pena como en el momento no?? jajajaja

    pues ni modo, ya fue!!!… lecciòn? pues la proxima vez no ir a un evento de todo el dia con algo blanco, ni de tenis, no?? Y el cabello siempre arreglado da un aspecto mucho mas lindo aunque traigas jeans.

    Y bueno, si te vuelve a pasar no dejes pasar la oportunidad de acercarte a platicar con esta gente, a veces las apariencias engañan.

    Saludos!

    Responder
  12. jjjajaja SO vaya que me has sacado risas para alegrar este dia,,,,, y animo caray, es mas grato sentarce a lado tuyo y tener una buena platica, quien realmente eres no mejora o empeora por usar tacones, y siemrpe sera un gusto conocer a personas como tu.
    SL2

    Responder
  13. jajajaja! me da gusto haberlos hecho reír. ESA era la intención. Todo lo escrito fue real pero la verdad es quenno me sentí taaaan incómoda. La mujer (como yo) que lleva tenis a todos lados ya tiene «garra y experiencia» jajaja. No se lo tomen tan en serio. Fue una gran anécdota y la verdad es que no me veía tan mal, bueno de la ropa porque parece que en la cara si se me notaba el cansancio cañón. Y contra eso ¡nada!
    También les confieso: adoro el maquillaje pero rara vez lo uso. ;)

    Responder
  14. pues ya me imagino 8 horas de pie y cargando una mochila con ropa ;), o con tacones desde la mañana, ya estarias pidiendo piedad a las 6 PM, a veces suceden imprevistos y estoy segura de que la gente se fijó mas en tu personalidad que en las fachas :P

    yo creo que hiciste lo mejor que pudiste -en fin, no siempre puede uno andar despampanante, pero creo que saliste bastante bien del paso, anoto ls tips de los demas

    saludos!!

    Responder
  15. ah, pero si llevar algo para el brillo de la cara y un lapicito para cejas te levanta, aunque andes todo el dia en la loca, si hasta yo, en mi bolsa-mochila-pañalera todo terreno no falta, por lo menos polvito, un labial y un lapiz para mis casi-inexistentes-cejas y parezco de nuevo un ser humano, y como deciamos una amiga y yo «tu haz como si supieras lo que estás haciendo» la seguridad que proyectes puede hacer que se les olvide la facha ;)

    Responder
  16. Je je, yo comparto con Gaby la estrategia de cargar la bolsita de cosméticos (mini cepillo incluido) para todos lados, junto con el cepillo y la pasta de dientes. Si se presenta la necesidad, con una lavadita de dientes, peinada y refrescada del maquillaje ya me siento presentable.
    Lo que aprendí en las convenciones a las que asisto es que unos buenos zapatos bajos de color oscuro (negros en mi caso) se ven razonablemente presentables en caso de emergencia. Y en mi caso, siempre, pues estoy peleada con los tacones desde hace años. ¡Divertido el post So!
    .-= El blog más reciente de Özer ..La Sra. Scrooge ataca de nuevo =-.

    Responder
  17. Pues la mera verdad, mis orígenes como locutor de radio no me enseñaron a vestirme con una gran propiedad. En ese trabajo nadie me veía, y cuando venían ‘artistas’ a ser entrevistados, a ellos les urgía más quedar bien que a mí. Sólo una vez la estúpida de Litzy (quién se acuerda de ella?) se me quedó viendo de arriba a abajo.

    En fin, que cuando me iba a cambiar de trabajo tuve un accidente de tráfico y justo el día que me dieron de alta me llamaron para una entrevista. Pero me dijeron que LITERALMENTE tenía que ir en menos de una hora. Imagínense, yo tenía tres meses encerrado en mi casa, aún portaba el collarín, estaba sin rasurar y traía ropa rota.

    Cuando llegué, la mona se me quedó viendo de arriba a abajo ¡y me llevó con la subdirectora de la empresa! Yo le expliqué la situación y le dije que me daba mucha pena llegar en esas fachas. Ella me dió la mejor respuesta que me dio algún jefe alguna vez: «No te preocupes, no te vamos a contratar por cómo te ves, sino por lo que sabes hacer». Sobra decir que han sido los jefes más humanos que he tenido.

    Así que no te preocupes So, considero que en ese contexto debe haber gente inteligente a la que le interesa más tu plática que tu apariencia. Y, de lo contrario, ¿valdría la pena preocuparse? A lo mejor es un comentario demasiado soñador en un blog de lana, pero bueno…

    Responder
  18. Me quedo con esto:

    «La ropa es un medio no un fin, y cualquier medio puede ser sustituido para obtener los fines. Es mejor vestir de tenis y dejar claro que no pasa nada por eso que sentir pena por tu atuendo» – Hluot Firthunands

    «debe haber gente inteligente a la que le interesa más tu plática que tu apariencia. Y, de lo contrario, ¿valdría la pena preocuparse?» – Jorge Ricardo

    Desde mi forma de ver las cosas, todo es relativo. Hay personas que con tenis y jeans tienen mejor presencia que las señoras copetonas de Polanco (por irme al extremo).

    Hay quienes simplemente tienen mejor presencia. A mi una mujer muy arreglada que abre la boca y dice tonterías… no gracias.

    Preferible andar sport y tener conversación y nivel. Un par de botas Prada pueden ser muuuuy aburridas.

    Por ahí dice Lulú que la lección es no ir con tenis a un evento de todo un día. Mi sentido común y la columna vertebral de ustedes me dice que tacones todo el día martillando… ummm, no gracias, terminarías con una cara mucho peor y dolor de espalda… a eso si, muy arregladita, no?

    Quizá para la próxima, unos tenis-zapato, de esos que lucen bien en toda ocasión… para la cara desvelada, maquillaje de vampiros :O
    .-= El blog más reciente de CyberGus ..¿Por qué a nadie le importa tu sitio? =-.

    Responder
  19. GABRIEL: Me hiciste reir mucho!
    SO: Una mas para mas experiencia, muy agradable tu forma de escribirlo.

    A mi me paso una vez, sali a trabajar fuera de mi ciudad, me bane en el hotel por la noche para salir muy temprano al otro dia, hacia un frio tremendo y como seria trabajo en tierra y con fierros pues me puse un gorro. Derepente tengo que ir al banco y me piden que me quite el gorro, me lo quite y ya en la fila veo que todos se rien discretamente de mi, hasta la cajera, cuando veo mi reflejo veo que mis cabellos estaban como de punk, totalmente parados de la mitad de la cabeza, terminando sali me rei, me puse mi gorro y pense que bueno que no fue en mi ciudad.

    Responder

Deja un comentario

Organiza tu dinero:  El sistema de 5 fases + Inversiones 101 

EMPIEZA DESDE HOY A ORGANIZAR TU DINERO

Descarga sin costo el Kit de Inicio Organiza tu Dinero®
Audio, plantilla de registro de gastos Excel, tutorial de la plantilla y un regalo sorpresa. 

NOMBRE

EMAIL