Finanzas personales que se entienden

Tratando de ser frugal con un marido que ¡no lo es!

De por si, ser frugal sin perder el estilo y las cosas buenas de la vida  es difícil, agregar una pareja que hace todo lo que está a su alcance para convencerte de hacer este gastito por aquí y otro por allá, complica las cosas.

Haciendo el balance de gastos del 2009 confirmé (con horror) que gasté mucho más en ropa de lo que tenía presupuestado y de lo realmente necesario. Cierto que cuando fui a Guadalajara necesite un abrigo porque helaba, o que a mitad de año tuve que comprar más ropa de ejercicio porque estoy entrenando casi diario, pero no todo lo que compré realmente era indispensable. ¿Qué paso? que la tentación es fuerte, la carne débil y mi marido muy insistente.

Según mi esposo la ropa es un item que debe ser comprado por “la casa” (ente inventado por nosotros que se encarga de los gastos básicos de supervivencia como: techo, salud, transporte, alimento y vestido, claro) así que cada vez que estábamos en una tienda -que por cierto no es seguido- y me hacía ojitos una blusa o unos jeans, mi marido lanzaba su lógica de:
Marido: “No te apures, que la casa lo pague, es ropa, te hace falta, no cuesta tanto, etc.”
Yo respondía algo así como:
Ovejita: “Pero no es momento de comprar ropa, no está en mi presupuesto, la casa anda pobretona este mes, etc. Mejor lo pago con mi dinero.
Marido: “Ah! no, eso si que no, si no quieres que lo pague la casa, lo pago yo”.
Ovejita: “No, como crees? tu estás ahorrando para tu negocio, no. ”
Marido: “Pero así te duele menos”
Ovejita: “jajajaja si no es que me duela, es que hay que ser conscientes y prudentes! además que sea tu dinero no lo hace más fácil!!”
Pero para estos momentos ya estoy flaqueando porque los jeans me quedan bien (y son largos!)
Marido: “Bueno, que los pague la casa, y no te apures que viene el trabajo de X y el cheque de Y, y ¿cuanto decías que hay en el fondo de emergencias?
Ovejita: -Ya titubeando- “bueno, si, pero de todas formas no debería…”
Marido: “Ya déjate del debería! lo que deberías hacer es disfrutar de nuestro esfuerzo y tus manejos administrativos, eso deberías”
Y ahí, ya estoy en el suelo (eufemismo para decir que estoy formada en la caja).

¿Resultados?
1. Me doy cuenta que somos una pareja poco convencional: mi marido es muy generoso y yo soy muy rejega para dejarme regalar.
2. No entiendo como si gasté más este año en ropa, mi clóset se ve casi igual (no noto mucho las diferencias, sniff)
3. Una cruda moral horrible al hacer el recuento del daño, digo año. Y más terapia gastalona por parte de mi esposo.
4. Una férrea decisión de que este año no pasará lo mismo y para ello tengo varias estrategias:
a) Salir todavía menos a lugares donde haya tiendas.
b) Ya establecí una cantidad máxima de ropa al mes (la anterior era anual y me hice bolas. BIG mistake)
c) Cuando tenga que ir de compras, de plano dejaré a mi esposo jugando videojuegos en casa.

La carne es débil, y nuestra fascinación por los trapos puede ser mayor, así que hay que tener cuidado. Distinguir bien entre lo que necesitamos, lo que queremos y lo que de plano ya es demasiado requiere trabajo y atención, pero al final del año (cuando haga el nuevo balance) valdrá la pena.

Foto: bizwisetv

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Tus comentarios:

  1. Ay So! es exactamente el caso de mi esposo y yo (claro yo sin los trapos… todavía no sé en que me gasto el dinero…, bueno… en gadgets y gustitos, #yoconfieso) mi madre y mi padre eran así, siempre gastando en cosas para la casa, las necesidades básicas de ellos y sus hijos, rara vez se daban un gusto, así me educaron. no me preocupa que mi esposo se gaste dinero en mi comprandome alguna cosa que me gusta o yo a él comprandole algo que quiere, pero si siento que no debieramos pues hay gastos más urgentes para “la casa” o pagar las tarjetas de crédito
    .-= El blog más reciente de moonwarden ..Haití y los comentarios que no vienen al caso =-.


  2. Muy bueno el post, como de costumbre.

    Fíjate que en mi caso hemos usado una técnica que nos ha funcionado muy bien. Mi esposa decide sobre los gastos (si entiendo bien, el equivalente a tu ente “casa”) y yo sobre lo que ahorramos / invertimos.

    Desde hace mucho quería compartir mi experiencia pero me esperaba a ver si en realidad funciona y sí, nos ha funcionado muy bien. Al manejarlo así sacas lo mejor de ambos mundos.

    Recién escribí un post con más detalles sobre eso. Hay dos formas de ahorrar. ¿Cuál es mejor? http://kafunfinanzas.blogspot.com/2010/01/las-2-formas-de-ahorrar-cual-es-mejor.html


  3. Jeje que risa… Mi esposa dice lo mismo… que yo soy el que a veces la “empujo” a comprarse esos trapitos o bolsitas que TAAAAANTO le gustan jeje… en fin.

    Curiosamente, yo a veces le pienso para comprar me ropa cara…

    Saludos!

    Jorge Mafud
    Mafud Abogados
    .-= El blog más reciente de Jorge Mafud [@mafudabogados] ..El Arrendador Cuenta con 10 Días para Oponerse a la Ocupación del Arrendatario después del Vencimiento del Contrato =-.


  4. Hola:

    Yo me encuentro en el mismo caso, mi esposo es el que dice gasta, gasta, gasta, yo comparada con el soy una judia bien hecha, la disciplina de reducir mis deudas llego al grado que mi vida se manejaba frugalmente y no me molestaba, “si he caido en la tentación”, pero el estado de cuenta del mes, me recuerda el “mal”, asi que es una lucha constante, lo mejor del caso, es que mi esposo ya noto que no es nada facil tener finanzas sanas y que si queremos lograr metas financieras, la siguiente vez que vamos al super pensamos mejor dos veces las cosas, antes de meterlas en el carrito


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10 February 2012
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