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ecología
Amanda ¡ciérrale!: Una exitosa campaña gubernamental para promover el ahorro del agua.
Cuando yo era muy jóven y asistía la secundaria, hubo una campaña de televisión que el Gobierno lanzó para cuidar el agua. Era, como muchas de esas campañas algo rídicula, cursi y exagerada, pero en esos momentos ¡pegó con tubo!. Tuvo tanto éxito que para todo la gente andaba por las calles “¡ciérrale!”. En nuestra secu teníamos un profe de matemáticas al que le decíamos “el ciérrale”, aunque no recuerdo exactamente la conexión. A mi me dejó realmente un impacto profundo, soy muy concienzuda a la hora de no desperdiciar agua y estoy segura que fue mucho por esa campaña.
A continuación presento algunas de las cosas (medio locas) que una servidora hace para ahorrar agua:
- Me baño en menos de 8 minutos. Si me toca rastrillo, prefiero ir a la regadera del gimnasio donde puedo apagar la regadera mientras hago maniobras sin sentir tanto frío.
- No me lavo el cabello todos los días así que el día que no me toca lavarlo me tardo como 3 minutos solamente.
- Compré llaves de “palito” para el fregadero. Eso de dejar el plato que tienes en la mano para darle TOOOOODA la vuelta a la llave para cerrar es una monserga y un factor importante por el cual mucha gente deja la llave abierta. Una media llave es lo ideal. Nada más la empujas y cierra.
- Pongo una botella de un litro de agua (de esas bonafont, santa maría etc.) llena en la parte de atrás del tanque del escusado. Como todavía no puedo cambiarlos por ahorradores, esa botella hace que el tanque se llene con menos agua y jala igual!.
- La regadera en casa tarda mucho en sacar le agua caliente para el baño, así que muchas veces pongo una cubeta para guardar el agua que cae mientras se calienta y luego la uso para regar las plantas.
- No lavo el carro tan seguido. Solo una vez cada 10-15 días. Si llueve una vez a la semana.
- Nunca dejo correr la llave cuando me lavo los dientes.
A lo mejor no es mucho, pero mi conciencia tiene a ese gordito de la campaña molestandome cada vez que siento que se desperdicia sin razón. ¿Alguien tiene más trucos?
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El próximo carro
Mi esposo siendo un amante de los carros platica mucho de ellos. Para mí son sólo máquinas que nos llevan y nos traen. El mecanismo de la combustión interna no podría interesarme menos. Pero al fin de cuentas soy mujer. De cualquier manera me ha hecho pensar en relación al gasto que significa un auto en casa.
Después de haber subsistido con un vocho todo amolado (casi sin piso) durante mi juventud, pensé que lo máximo era tener un auto nuevo. Y en 1998 me compré mi primer carro nuevo. Un chevy austero al cual amé profundamente. Mi lógica era: siendo mujer que no sabe NADA de mecánica ni de carros, lo ideal es tener un auto nuevo. Y no cualquier auto, el mas aguantador. Resultó que el chevy se convirtió en el nuevo vocho, pero esa es otra historia.
Hoy sigo pensando que esa lógica “mujer+auto nuevo=menos problemas” es cierta. Pero hoy en día las cosas han cambiado. Hay mucha mas oferta de marcas, modelos y sobre todo servicios.
Un carro de devalúa inmediatamente. Un carro se va haciendo viejo, un carro está lleno de partes móviles que se desgastarán no importa el cuidado que uno le tenga. Así que en muchos sentidos un auto es un pasivo, un gasto, un desembolso. Pero también nos es una herramienta muy útil e indispensable en ciudades muy grandes. ¿Entonces?
Yo creo que hoy en día es bueno volver a voltear a los carros usados. Un carro con 2 años de antigüedad puede costar entre 20-30% menos de su precio de venta nuevo y estar en excelentes condiciones. Así vendí mi chevy y el carro que tuve después. En EXCELENTES condiciones, con poco kilometraje (claro con 5 años de uso). Creo que los compradores se rayaron!. De hecho el que me compró el segundo auto fue una agencia Chevrolet.
Hoy tengo el carro de mis sueños (de mis sueños cuando era mas chava) y por supuesto es una camioneta. Pequeña, pero es el carro con el que siempre soñé. Ya me quité esa espinita, ya se lo que es tener carro nuevo, y el de mis sueños (que quede claro que desde que lo soñé hasta que lo tuve pasaron 11 años y ya casi me lo descontinuan). Hoy pienso que el próximo carro será uno de menor costo económico, de menor impacto ambiental y si los hay, quizá hasta uno usado porque me queda claro que un auto es una herramienta, y debe ser funcional, y cómoda, pero no quiero que sea un símbolo de estatus, ni pagar fortunas de tenencia y seguros y mucho menos andar con el Jesús en la boca si me lo roban . Un carro usado ¿porqué no?. ¿Ustedes que piensan?
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Ecología financiera o las finanzas ecológicas
No puedo evitar cada vez que oigo o leo la palabra ecología imaginarme a un gringuito mega flaco (porque solo come vegetales y uno que otro grano), guerito, greña larga, y super ecologista. Un poco de flojera me dan los super ecologistas. Pero es cierto que debemos ser más conscientes de nuestros gastos. TODOS LO GASTOS.
La conclusión a la que generalmente llego es que en la medianía esta la cosa mas chida. O en lengua castellana “ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre” y así es como creo se puede vivir una vida más frugal, ecológica pero sin sacrificios locos (como los de mi amigo el gringuito imaginario).
Hay cosas que podemos hacer por generar menos gasto de energía y recursos y que a la vez ayudan a nuestra enconomía.
-Uno de los gastos mas fuertes de todos los hogares mexicanos es la luz. Donde que han subido las tarifas como si estuvieran en la montaña rusa. Ya saben, apaguen luces que no se usen, compren focos ahorradores (de luz calida por favor! Una cosa es ahorrar y otra es dar al hogar un ambiente de neón de hospital). Pero ¡aguas! No se pasen. Hace algunos años, tenia una amiga que vivía en una zona muy exclusiva de la ciudad y su casa era grande. Pos razones que desconozco (y dudo mucho que fueran netamente ecológicas, pues era por ahí de 1996), tenian todas las luces apagadas casi todo el tiempo. Un dia casi me mato por encontrarme un escalón. Una luz tenue para ver el camino y que no sea todo lúgubre es lo ideal.
-Esto es muy trillado pero funciona: trata de usar menos el carro. De verdad hace una gran diferencia en el bolsillo y en el ambiente. Yo por ahora solo uso el carro 3 veces a la semana, y mi espalda y piernas me lo agradecen. Con esta medida, puedo darme el lujo de tener una camioneta (de 4 cilindros eso si), sin sentirme culpable por lo que contamino y no me gasto los $400 que cuesta el tanque lleno!.
-Separar la basura en realidad no ayuda al boslillo de manera inmediata, pero ayuda a que la basura general NO APESTE en tu cocina y que muchas cosas que tiras se puedan re usar. Si no, se reusan por lo menos le haces la vida mas fácil al pepenador.
-Trata de comer menos comidas procesadas. Los procesos de elaboración de estas comidas requieren muchos recusros energéticos, químicos etc. Con lo cual ayudarás a generar menos contaminación y tu cuerpo te lo agradecerá. Todos los nutriólogos nos recomiendan comer menos procesados y más productos sin “elaborar”. Sé que a veces esto es una flojera, porque hay que cortar, pelar, cocinar, pero si nos ponemos creativos, podemos tener lo mejor de dos mundos. Además, el gasto por comidas fuera y procesadas en altísimo. Hazlo 1 o 2 veces por semana y sentirás el cambio en tu cuerpo y tu bolsa. Si puedes hacerlo mas días ¡ideal!. Aquí en cocinacasera.net encontrarás algo que te ayude.
-Usa más el sol y menos la secadora de ropa. Con ello ahorras en suavizantes, luz y gas!.
4 cosas que quizá no sabías:
- El Material mas ecológico es el aluminio de las latas. Se puede usar IDEFINIDAMENTE una y otra vez.
- Bañarse en menos de 5 minutos significa un ahorro al año de alrededor de 270 kilos de dióxico de carbono anuales.
- Los celulares viejos puedes regresarlos a Centros de Atención a Clientes Movistar y Nokia Care Centers en toda la República.
- El país más ecológico del mundo es una isla en el Pacífico (en la cual alguna vez se filmó una temporda del rality show “Survivor” llamada Vanuatu que también tiene la posición No. 1 en el rankin de los países más felices. Según un estudio La cantidad de cosas que “necesitamos consumir y poseer”, es inversamente proporcional a nuestra felicidad. Y esta relación ameritará un nuevo post.
Gracias al suplemento “vida sustentable” del periódico Reforma, por el apoyo (dado sin saberlo) a este post!
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