En el consultorio de la doctora, espero con mi tejido a lado de una fuente de agua nueva de la cual la doctora está muy orgullosa. Me cuenta la historia de como la compró en Cuernavaca y se va a su oficina a atender al paciente que se quedó esperando. Sigo tejiendo y la enfermera me pasa para tomar mi presión (que siempre anda bien) y mi peso. 2 kilos más que hace 3 semanas, 5 kilos más de los que me gustaría y 7 kilos más de los que le gustaría a la doctora.Regreso a sentarme a un lado de la fuente made in Cuernavaca y miro al horizonte con cara de tristeza y desesperanza. ¿Cómo diablos subí tanto en tan poco tiempo? voy al gimnasio de 2 a 4 veces por semana y no siento que me haya sobre pasado en indulgencias. ¿Cómo? ¿COMO?.
Y así, viendo al horizonte con tejido en mano, me cayó el veinte. Claro, un poquito extra del guisado de la señora que le quedó muy bueno. El martes compré un poco de pan de elote. El viernes unas pizzas, y en las tardes el ocasional pan con crema de cacahuate. Me di cuenta que de 50 calorías por aca, de 100 calorías por acullá, un poquito extra aquí y otro poco allá, se acumulan los kilos. También coincide con que estas 2 semanas solo he ido al gimnasio 2 veces en la semana y solo hago cardio.
Con las tarjetas pasa igual. $150 aca, luego $250 alla, luego el pago a 6 meses sin intereses de $300, luego un pago a paypal por $135, y así se van haciendo las cuentotototas. Hubo una epoca en que nuestra tarjeta llegaba a los $10,000, $15,000 al mes!!! (claro, de saldo total), y nosotros deciamos a ver en que diablos se fueron estos quince mil. Checábamos el estdado de cuenta y el 70% eran puras madrecitas de estas.
Es bien difícil darnos cuenta, si nos confiamos, en donde están los pequeños “agujeros” que nos hacen engordar aparentemente sin fin y que nos hacen endeudarnos sin sentir que tenemos un obejeto en casa que valió la pena. Un día debes $25,000 y no ves nada en tu casa diferente que haya mejorado tu vida en realidad a antes de que debieras los 25 mil.
En el mundo de las finazas como en el mundo de la nutrición, los poquitos son mucho más importantes de lo que nos han hecho creer. A poner atención, a restringir las indulgencias, a hacer más ejercicio y pongan changuitos que pronto quepa en mi ropa otra vez.



ah canijo! no pues como hay una báscula industrial en donde trabajo, casi todos los días me peso y ¡en verdad que el peso varía! en mi caso, el rango es de 2 kilos. es decir, un día peso 79 y al siguiente 81, y así por el estilo. Me espanté cuando llegué a los 83, así que me pasé varios días casi sin comer hasta regresar a los 70s (79-79.5 y ya no baja ni sudando la gota gorda)
yo igual ando en los 1.72 así que esos 7 kilos de más deben morir y en su lugar debe quedar un mortizio atlético y radiante, ajúa!
deja tus comentarios