Mi mamá, una mujer fuerte de sesenta y pico de años (que además se ve como de 40) tiene varias amistades, entre ellas figura una señora a la que llamaremos Martha.
Le pedí permiso a mi mamá de contar la historia de Martha en este blog protegiendo de todas las formas posibles la verdadera identidad de la señora, porque es una historia impresionante, escalofriante y verdadera. Sucede hoy día en la Ciudad de México.
Martha tuvo la suerte de trabajar en una empresa de gobierno cuando el gobierno podía proteger a sus empleados. Hoy esta jubilada con aproximanadamente $30,000 menusales, que estarán ustedes de acuerdo conmigo, en que no es una cantidad nada despreciable.
La señora siempre ha vivido bien pero también siempre ha tenido problemas con su “manera de comprar”. Destapaba una deuda para pagar otra, compra cosas que no le hacen falta y maneja mas de 5 tarjetas de crédito. Aún así su deuda era manejable hasta que se casó una de sus hijas. Esta hija se casó en algún país de sudamérica porque el novio era de por allá.
A Martha se le hizo fácil invitar a más de 5 miembros de su familia todo el viaje, estancia y comidas todo pagado con las tarjetas de crédito. Cuando regresó del viaje, sin embargo, no pudo pagar la deuda (porque hasta el mejor ingreso tienen un límite ¿cierto?). Empezó a no poder pagar ni los mínimos de las tarjetas (10 tarjetas por cierto). Poco a poco los bancos empezaron a llamarle a su casa. Despachos jurídicos y empresas amenazantes que llamaban a cualquier hora.
Martha se empezó a asustar y entonces ¿qué creen que hizo? Le llamó a un usurero (persona que presta dinero con altos intereses. Esta actividad es ilegal en México).
Aquí voy a hacer una pausa en la historia, porque quiero preguntarles, ustedes ¿qué le aconsejarían a Martha hacer hasta antes de pedir al usurero? ¿cómo manejarían el problema hasta ese momento?.



Mmmm no lei todo los comentarios pero lo que yo haria seria renegociar mi deuda con los bancos o quiza consolidar toda mi deuda en un solo banco y renegociar la deuda con este. Ya si ninguna de la opciones anteriores es viable veria lo del abogado ya que con argumentos más legales seria posible llegar al acuerdo con los bancos.
30,000 pesos mensuales!!! Ya Jubilada!!!, cuando muchos mexicanos viven con el mínimo y otros con 100 pesos semanales!
Si conozco casos similares, de eloos aprendo, para no acabar asi
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