Por naturaleza los seres humanos nos alejamos del dolor y tratamos de dirigirnos hacia el placer. Cuando la adversidad llega, surge el mismo instinto. Los padres quieren proteger a sus hijos de las adversidades naturales de la vida.
El dolor tiene una función importante: alertarnos de que algo anda mal. Las personas que físicamente no pueden sentir dolor están en riesgos muy graves! (me atrevería a decir que las que no pueden sentir dolor emocional, también).
Con la adversidad pasa algo similar. Nos da prespectiva, nos proporciona retos (a veces hasta metas) pero sobre todo, nos hace hacer cosas increíbles que no sabíamos que podíamos.
He conocido hijos de personas adineradas que realmente tuvieron muchas cosas fáciles, sin una gotita de adversidad, y son unos papanatas. Simplemente, no han logrado nada en su vida profesional. También he conocido hijos de gente clase media así, no crean que solo es de personas adineradas!. Los problemas y fracasos son los que nos enseñan. Son buenos maestros aunque no nos caigan bien.
Todos hemos tenido adversidad económica. De una u otra manera, en mayor o en menor medida, y hemos aprendido a odiarla, a quejarnos de ella, a huirle como a la Peste.
Con el tiempo, me he dado cuenta de que sin esas gotitas de adversidad realmente estamos perdidos. Es verdad que en ocasiones es una inundación (no solo gotitas), pero aún así, estamos diseñados para salir de ella más fuertes si aprendemos a valorar lo que la adversidad nos enseña. Si tomamos nuestra energía para salir adelante y el aprendizaje para no volver a caer en el mismo sitio.
Una cosa que sucede muy a menudo cuando personas terminan su primer carrera (desde 5k), medio maratón, maratón, triatlón, ironman y por supuesto, ultramaratón es que ¡mientan madres! “no vuelvo a hacer esto” “fue una locura” “no se que estaba pensando”. Pero todos regresan. Hacen su segunda 5k, o del medio maratón se van a los 42k (¿quién creen que inventó el ultramaratón? un cuate al que los 42 kilómetros le quedaron chicos!!) etc. He oído tantas historias de esto que es impresionante.
¿Qué hace que todas esas personas regresen al martirio? La satisfacción de haber logrado lo que parecía muy difícil o imposible.
Vencer ese tipo de adversidad se hace vicio porque la satisfacción es enorme.
Les propongo ver la adversidad económica como si fuera un maratón. Van a cruzar la meta aunque parezca que desfallecerán a la mitad. Si se entrenan con constancia (hacer un presupuesto, gastar menos de lo que ganan, planear las compras y gustos, acabar con las deudas, comprar inteligentemente, etc.), les prometo que llegarán mentando madres también, pero cruzarán la meta y nunca, nunca volverán a ser “una bolsa de papas de sofá sedentarios” en su vida financiera.
Foto: beyonddefeat
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Estoy de acuerdo una cosa es la adversidad pero tampoco nos debemos clavar en el martirio para no ser masoquistas
.-= El blog más reciente de moonwarden ..Otro escándalo =-.
No, no! nada de sufrimientos de a grapa! aquí nadie es Libertad Lamarque jajaja solo unas gotitas, gotitas de adversidad!
abrazos a todos!!
Me encantó tu post, es una actitud general que debemos tomar para la vida, no es solo no hacernos víctimas si no sacarle provecho a todo.
Cada cosa que nos pasa está llena de oportunidades, es cuestión de verlas desde una nueva perspectiva.
fuuutaaa….. me cayo hoy… como anillo al dedo.
Siempre he pensado eso.. aunque aveces te deseperas, lloras.
Creo que esto que estoy viviendo es de lo mas fuerte que me ha tocado vivir, pero recapitulando mi vida, he pasado varias parecidas, y me han hecho mas fuerte, y cada triunfo… sabe 100 veces mejor. a webo, a echarle ganas siempre.
Saludos a todos.
( SO, te mande un mail,al de contacto de aqui, me encantaría una chancita para que me lo respondieras ) Gracias.
Yo lo resumo a “dicen que solo la muerte no tiene solución.”
Por otro lado la gente más coyona que conozco es la que nunca ha tomado riesgos y le gusta su zona de confort. Si analizara los últimos 20 años de mi vida, los cambios positivos más fuertes comenzaron en alguna adversidad.
Lo que me llevó al extremo me hizo descubrir otra área de conocimiento, otra forma de disfrutar, otra forma de hacer negocios… siempre descubriendo.
Hay un discurso de Steve Jobs (Stanford) que maneja el concepto de “conectar los puntos” en el tiempo.
Una situación de adversidad no es bien recibida ni entendida de inmediato, de la misma forma puede ser que en el presente de quienes se notan escépticos a este punto de vista, 10 años en el futuro todo cobre sentido… y entonces digan, ah mira este cabrón tenía razón.
La adversidad puede ser un gran aprendizaje o lección de vida que vea sus resultados en otro evento lejano… en el futuro.
“You can only connect them looking backwards, so you have to trust that the dots will somehow connect in your future.”
.-= El blog más reciente de CyberGus ..Superficial =-.
Eso es absolutamente cierto. Si no tienes adversidad no llegas a ningún lado, te quedas cómodamente en tu zona de confort hasta que la vida te pasa.
A veces los retos los da la propia situación personal, y es donde la mayoria se conforma con solo salir de ellos. Y a veces fracasan. Pero una vez resueltos los mismos, hay que buscar ruido, hay que estresarse con cosas que a uno lo apasionen. Es como ganar un campeonato estatal: hay que ir luego por el nacional: luego el mundial.
Pero también hay que evaluar y saber ponerle un límite. Por poner un ejemplo: un boxeador solo puede subir hasta ciertas divisiones, después de eso se torna irresponsabilidad. Es como dice el principio de Peter: no alcanzar el nivel de incompetencia. No sacrificar cosas.
Mientras te mantengas dentro de tu umbral de posibilidades no dejes de buscar el siguiente escalón. y si ese escalón no te queda siempre hay mas escaleras. No te especialices demasiado, la especialización te puede volver obsoleto en cualquier ámbito. Diversifica: ahí busca tus retos.
Te sorprenderás al unir los puntos en retospectiva, como han dicho varios en este post.
Y cuando lo hagas verás que puedes hacer mas cosas en más ámbitos y mejor de lo que siquiera alguna vez pensaste. Y ese desconocer a que locura estarás haciendo en unos años te hace ver que la adversidad no era para tanto.
En labores de operación bursátil, dónde me desempeño, esa es una de las más grandes realidades jamás dichas. La adversidad está a la vuelta del día, de la semana. He sabido lo que es perder el capital de una semana en unos minutos por un error en el sistema, pero luego, he sabido recuperarlo con la misma constancia. El problema, justamente, estriba en el tipo de reacción que tenemos a la adversidad. El capital no es un fin, sino un medio. Lo ocupamos para producir más, cuando es bastante, lo vemos como un fin, pero estamos preocupados en seguir con el medio como para descuidar las finanzas a ese punto. Disciplina, nada sería de nosotros sin disciplina.
.-= El blog más reciente de Emiliano ..11. Invertir Mejor =-.
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