Finanzas personales que se entienden

¡Cómprate una vida! si, pero ¿cuánto cuesta?

Me divierte horrores esa frase. Generalmente la usamos para decirle a alguien que deje de andar de ocioso y que ocupe sus horas en cosas productivas. Más o menos esa es la intención de “cómprate una vida”.

Fuera de ese contexto, el tener una vida que nos interese y nos guste, tiene varios precios, pero múltiples beneficios. Seamos sinceros, eso de ir a trabajar, regresar, ver la tele, esperar con ansia el fin de semana, para que cuando llega, solo queremos dormir hasta tarde y salir a algún lado no es exactamente una vida muy “rica”.
Tener una vida (fuera del trabajo) significa hacer otro tipo de actividades que nos reten, nos satisfagan, nos den nuevas amistades y relaciones y sobre todo, nos hagan descansar de la rutina. El problema es que tener una vida cuesta trabajo. Es decir, tenemos que romper la inercia de echar la flojera en el sillón, levantarnos y buscar que es lo que nos interesa. A veces lo que nos interesa no está tan claro, tenemos que hacer un pequeño esfuerzo por buscarlo. No llega solo.
Y una vez que lo encontramos hay que invertir tanto dinero como tiempo.

Voy a poner el ejemplo mío con el tejido. Me gusta tejer, pero ha requerido de algunas inversiones como: buscar patrones en internet, luego, algún lugar dónde me expliquen como diablos se leen los patrones (¡en serio!) también he invertido tiempo en visitar blogs de tejido, comentar en ellos y crear relaciones. Me ha tomado tiempo tejer algunas cosas y descifrar los patrones. He invertido más dinero en estambres y accesorios del que puedo invertir en tiempo para usarlos!. Así que la vida del tejedor tiene un precio en tiempo y dinero.
Pero a cambio, el tejer realmente me distrae de mi trabajo diario: mi negocio y mi blog. Me  ayuda a tener la mente fresca para abordar problemas o que se me ocurran nuevas ideas. Contacto con personas diferentes que me enriquecen mucho y la verdad, la satisfacción de ver una labor terminada (y que no quedó toda chueca y fea) es muy gratificante.
Así que para mi, esta vida que me compre ha valido mucho la pena. Lo mismo con mi ejercicio, con mi otro blog, y mis experimentos con el diseño. Son cosas (hobbies) que aportan mucho y que valen lo que cuestan.

Otras actividades para comprarte una vida:

  • Hacer ejercicio y meterte algún reto (@ricardozamora tiene uno muy interesante para correr y bajar de peso #twitterrunner).
  • Aprender modelismo.
  • Aprender código XHTM y Css.
  • Escribir en un blog.
  • Inscribirte en algún grupo de lectura (donde se leen diferentes libros, se discuten y platican).
  • Si te gusta la fotografía, comparte tus cosas en flickr y únete a los muchos retos y grupos divertidos que hay ahí! como 1 foto por los 365 días del año, el proyecto jump que son puras fotos de saltos, etc.

En fin. Hay una vida más allá de nuestra chamba, twitter, facebook y el antro de fin de semana. Si cuesta, pero vale la pena para que ya no te digan ¡cómprate una vida! ¿no? (:
¿Como qué vida se les antoja?

Foto: Yo! es una cobija para mi esposo que estoy a punto de terminar.

Si te gustó este artículo, seguro te gustarán otros: ¡suscribete gratis! al RSS


Si te gustó este artículo, seguro te gustarán otros: ¡Suscríbete gratis al RSS!.

Tus comentarios:

  1. Cierto el tener un sofa comodo en casa y la vagancia son precisamente lo que no nos permite tener una vida, y eso debo decir que tener una vida no implica tener muchos “amigos” (conocidos) y salir con ellos todos los fines de semana, uno primero debe aprender a ser feliz solo, hacer lo que te gusta.


deja tus comentarios

*

CommentLuv badge


Lana y Podcast Podcast #69 Que la boda no te lleve a la quiebra
11 May 2012
Escucha los programas anteriores de Lana y Podcast

Lana y Podcast

Archivos